Candidato presidencial del PPC, Dr. Alberto Beingolea Delgado, dejó claras propuestas para superar la crisis sanitaria del país

Por Luis Oyola Ancajima

La feroz comparsa de los grandes medios de comunicación no pudo evitar que salga a la luz un candidato de polentas como el Dr. Alberto Beingolea Delgado del PPC, al que el grueso de medios le negaron tribuna en sus espacios estelares, para ocultar sus calidades. En la primera fecha del debate presidencial organizado por el Jurado Nacional de Elecciones, sobresalió sobre sus cinco ocasionales adversarios en la carrera por el Sillón de Pizarro.

Alberto Beingolea del Partido Popular Cristiano contrastó sus propuestas frente a César Acuña Peralta de Alianza para el Progreso; Marco Arana del Frente Amplio; George Forsyth de Victoria Nacional; Keiko Fujimori de Fuerza Popular; y, Verónika Mendoza de Juntos por el Perú.

Sin duda el principal tema en el cual la población prestó especial atención fue en salud, para conocer de qué manera salir de la crisis que nos ha causado tana muerte y dolor.

“Lo que toca es resolver este problema tan serio que tenemos frente a la pandemia. Mi solidaridad con las familias, todos hemos sufrido por ello, y para eso necesitamos unirnos todos los peruanos, hagamos una gran campaña de unidad nacional, en donde el sector público, pero sobre todo el sector privado pueda colaborar para traer más vacunas y después para generar, con inversión, trabajo para todos los peruanos, que es la única manera de generar riqueza y con eso salir de esta durísima crisis”, señaló Alberto Beingolea.

En este punto, es bueno recordar los lineamientos del Plan de Gobierno que nos plantea el PPC de ser elegido presidente del Perú el Dr. Alberto Beingolea Delgado:

SALUD

  1. Vacunación inmediata. El PPC continuará con el proceso de vacunas, adquirir las vacunas que hagan falta, potenciar la investigación y producción peruana y recurrir en todo al sector privado, para unir esfuerzos, en procura del objetivo común.
  2. Fortalecer el primer nivel de atención. Es lo más importante. Reforzaremos el recurso humano, invirtiendo en contratar allí, al suficiente personal calificado, que debe ser el primero en vacunarse para evitar perderlo por contagio y para el cual debe haber una adecuada política de incentivos salariales. Esa primera línea abarcará el trabajo de educación, prevención y primera atención, de forma que evite contagios y si ya se produjeron, diagnostique e intervenga de inmediato para evitar que los casos lleguen al hospital. Para lo anterior, identificaremos los centros de salud con mayor capacidad resolutiva real, sin importar la categorización, para fortalecerlos con laboratorio, radiografías y personal suficiente.
  3. Fortalecer el sistema de referencia y contra referencia. No funciona históricamente y es clave porque articula el primer nivel de atención con el hospitalario, sirviendo de filtro para evitar las llegadas innecesarias a UCI.
  4. Fortalecer los rastreadores y potenciar los cercos epidemiológicos. Frente a una notificación de un caso positivo, se hará funcionar el proceso de detectarlo, generar las medidas de aislamiento domiciliario y las acciones efectivas para los cercos epidemiológicos domiciliarios, barriales o incluso distritales.
  5. Fortalecer las áreas críticas y de urgencias de los hospitales. Hay que atender de inmediato la falta de ventiladores y otros equipos, así como la de personal sanitario. Además, la telemedicina puede ayudar para que un médico atienda más casos.
  6. Mejorar el control de zonas con alto flujo de personas y la observación de medidas de protección de la población. La educación a todo nivel es indispensable, así como la intervención firme de una policía, que, profundamente debilitada por el actual gobierno, volverá a ser empoderada para cumplir su tarea